El calabacin

El calabacín es una sabrosa verdura que por su alto contenido en agua, tiene efectos diuréticos y apenas engorda,  un alimento que admite mil formas de preparación. Gratinado al horno, rebozado y frito, en tortilla, en crema, en guiso, de guarnición… Innumerables son las formas posibles de preparar el calabacín, una sabrosa verdura que da mucho juego entre fogones.

calabacin

Aunque sobre su procedencia los historiadores no parecen ponerse de acuerdo, se estima que se comenzó a cultivar en Asia, en La India, para ser más concretos. Otros sitúan su origen en América del Sur  de hecho, parece que existen pruebas de que algunas subespecies se cultivaban en México hacia el año 5.000 a de C.

Lo que sí se conoce es que es una planta cultivada en todas las regiones cálidas de la Tierra desde tiempo inmemorial. Existen pruebas de que esta hortaliza ya era consumida por los egipcios y, más tarde, por griegos y romanos. Sin embargo, fueron los árabes quienes extendieron su cultivo por las regiones mediterráneas, donde se convirtió en un alimento de consumo habitual en la Edad Media. En las zonas del norte de Europa, su consumo fue más tardío y no tuvo lugar hasta la II Guerra Mundial.

Calabacines

 

No es de extrañar que se trate de una planta con tan larga tradición histórica si se tiene en cuenta que es una de las verduras con más virtudes nutritivas, algo que ya era apreciado por nuestros antepasados.

Una de las características alimenticias que lo convierten en un alimento tan recomendable es su alto contenido en vitamina C. Hasta tal punto es así que puede decirse que una porción de 100 gramos de calabacines ligeramente hervidos suministra una cuarta parte del requerimiento diario de esta fundamental fuente de vida.

Del mismo modo, son ricos en ácido fólico, tan necesario para la división celular, la formación de ADN, ARN y proteínas en el organismo. Puede decirse que 100 gramos de la alargada verdura proporcionan aproximadamente 100 mg de esta vitamina de la que se recomienda se ingieran 400 cada día.

calabacin

Tampoco se pueden olvidar los necesarios betacarotenos, que el organismo transforma en vitamina A y que también son suministrados por los ricos calabacines. A todas estas propiedades nutritivas hay que añadir su alto contenido en fibra que lo convierten en un producto muy adecuado para los que padezcan del incómodo estreñimiento.

Delicioso y nutritivo, sólo se podía esperar algo más de este alimento: su bajo contenido en calorías. Apenas aporta 15 calorías por cada 100 gramos de producto. Y es que está compuesto en un 95% por agua. De ahí vienen sus propiedades diuréticas y su bajo contenido en grasas. Del mismo modo, esta es la razón por la que se recomienda consumir calabacines en la mayor parte de las dietas de adelgazamiento.

Ensalada de calabacín con pollo asado

Ensalada de calabacín con pollo asado

Además de estas características nutritivas, se asocia a los calabacines otras virtudes, más relacionadas con la magia. En efecto, su cultivo se relacionaba en la antigüedad con ritos de prosperidad de las cosechas.

Una especie con muchas variedades

El más común es alargado, verde por fuera y blanco por dentro, pero también los hay de piel amarilla, a rayas o jaspeada, casi siempre comestible. El calabacín es, en realidad, un tipo de calabaza, como su propio nombre indica –diminutivo de esta última-, de la familia de las cucurbitáceas.

Calabacin variedades

Procede de una planta pelosa, de hojas verdes, redondeadas y lobuladas que hoy en día se cultiva en la zona mediterránea, Holanda, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. Y continúa su expansión, debido a la facilidad con que florece y se desarrolla. Aunque se puede decir que prefiere los lugares soleados, aguanta temperaturas muy variadas.

Generalmente se recolectan a medio hacer, cuando su longitud se sitúa entre los 15 y los 20 cm, aunque pueden llegar a alcanzar los 40 cm de largo, 12 cm de diámetro y los 2 kilos de peso.

Las flores del calabacín y de la calabaza común son de las que más habitualmente se emplean en casi todas las cocinas del mundo. La forma más común de comerlas es salteadas, rebozadas y rellenas, pero también se pueden emplear para realzar el sabor de sopas y ensaladas. Originaria de América, la planta de la que procede es de la familia de las cucurbitáceas. Los indios aztecas la llamaban ayotl.

Flores de calabacin

En algunos países se aprovechan los frutos tiernos y los maduros, pero también las semillas y, por supuesto, las flores, que son de un color que varía entre el amarillo y el naranja. En la misma planta, crecen las masculinas y las femeninas y ambas resultan muy saludables, ya que cada 100 gramos de flor aporta 47 gramos de calcio, 86 miligramos de fósforo y 67 microgramos de retinol.

Aunque la época de los calabacines es el verano, se pueden adquirir en cualquier estación del año. Cuando vaya a adquirirlos, trate de que sean de color verde intenso y firme al tacto. Son mejores los pequeños porque tienen menos pepitas y su carne es más tierna. El corte del tallo ha de ser fresco y reciente.

No es necesario pelarlos cuando se trata de piezas tiernas. Basta con rasparlos ligeramente y luego enjuagarlos.

Fuentes: http://www.laguiasana.com/

http://peakgardening.wordpress.com/2010/06/28/1702/zucchini-blossom-male-femalecsu-23jul04-lah-033s/

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