Caldo de pollo

Este caldo de pollo  es ligero, fácil  y sano, además es un caldo  base para muchas elaboraciones, sopas, cremas, arroces, pasta…  muchas veces usamos  caldos envasados o añadimos las  socorridas pastillas de caldo, que  están muy bien y cada vez hay mejores productos en el mercado  pero un caldo casero siempre será mejor, más sano, natural y con menos grasas y aditivos.

Si preparas este caldo y lo tienes  como “fondo” en la nevera,  añadiendo unas verduras, legumbres o simplemente con un poco  de pasta resulta una sopa deliciosa.

caldo de pollo

Ingredientes:

Un pollo mediano, limpio, eviscerado y con piel (o 2 carcasas de pollo),  2 zanahorias, 1 puerro, 1- 2 ramas de apio,  una hoja de laurel, unos granos de pimienta negra  y unas ramas de perejil.

Preparación:

Lo mejor  para preparar el caldo  es usar una cacerola grande  donde quepan bien todos los ingredientes. Ponemos dentro el pollo entero, limpio y lavado. Vamos  añadiendo  las verduras, peladas y troceadas. Aderezamos  con la pimienta  y el perejil. Cubrimos con agua,  lo suficiente para que cubra bien el pollo y llevamos  a ebullición.

Es importante quitar la espuma que se forma en  el caldo. Los caldos  hay que espumarlos para quitarles las impurezas. Es fácil,  un par de minutos después de que empiecen a hervir, preparamos  un plato llano con agua. Retiramos  la espuma con una espumadera e ir limpiándola en el agua del plato. Se tarda un minuto, y el resultado mejorará notablemente.

caldo pollo4

Una vez espumado, cubrimos con la tapa y dejamos cocer, a fuego lento durante una hora y media como mínimo, hasta que quede un caldo sustancioso. (Si lo preparas en la olla rápida  40 minutos).

Dejamos  que se enfríe.  Sacamos de la cacerola el pollo y las verduras,  colamos el caldo. Podemos  refrigerar el caldo,  nos ayudará a desgrasarlo mejor.  Si queremos usar el caldo inmediatamente,   con la  ayuda de una cuchara quitamos el exceso de  grasa con cuidado.

Consejos para un buen caldo

Al cocer alimentos en agua abundante, lo que queremos es sacar los sabores y los nutrientes de alimentos sólidos y traspasarlos a un líquido. Cuanto más secos y más exprimidos dejemos los primeros, mejor será el segundo. Para lograrlo, tenemos que partir siempre de agua fría, manejar una intensidad de calor baja y aplicar tiempos largos. Es lo que se llama una cocción por expansión.

CALDO DE POLLO2

Los caldos que se utilizan como base para cualquier otro plato se conocen como fondos. La diferencia básica es que no llevan sal, para que seamos más libres a la hora de utilizarlos. Los caldos o fondos pueden ser claros u oscuros: en los primeros, los alimentos se ponen directamente  en el agua o, como mucho, las verduras y el pescado se rehogan a fuego suave con aceite y mantequilla antes. En los segundos, para que cojan color, hay que dorar la carne a fuego medio-vivo antes de cocer.

Un buen caldo debe de tener siempre una base vegetal sólida, que puede estar compuesta de cebolla, zanahoria, puerro, apio u otras verduras. A partir de ahí, en función de lo que busquemos, se añaden elementos animales (carne, pollo, pescado o marisco), hierbas, especias y condimentos. ¿Cuál es la clave? La mesura. Es decir, no poner  mucha cebolla, ni inundar el caldo de verduras con  un sabor fuerte, como el apio, porque entonces tendrás caldo de cebolla y caldo de apio por muchos huesos de pollo que pongas.

Este caldo se puede enriquecer con otras verduras o darle más sabor con un hueso de jamón y carne y huesos de vacuno. Una vez listo es mejor dejarlo enfriar en el frigorífico y retirar la grasa que se queda en la superficie, usando una cuchara.

Para que nuestro caldo salga con color y no tan blanco como de costumbre, podemos asar un poco los huesos o incluso dorar la cebolla a fuego fuerte antes de incorporar el resto de ingredientes, esto hará que el caldo tenga  un poco de color.

Hay un truco bastante útil para saber cuándo está un caldo: probar los ingredientes sólidos. Si no saben a nada, es que lo han dado todo.

Fuente de estos buenos consejos: El comidista

caldo pollo3

Una sopa rápida y fácil para 4 personas calienta un litro de caldo de pollo desgrasado. Añade unos  fideos finos u otro tipo de pasta y deja cocer unos minutos. A la hora de servir puedes  añadir un poco de la carne de pollo, un huevo duro picado y unos taquitos de jamón.

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